Palabras que debes usar si quieres estar a la última
Colaborar, procomún, monetizar, empoderar, emprendeduría, emprendizaje, compartir, escalar, comodificación, ves (imperativo de “ir”), problemática, vegano, independencia, implementación, mooc, decrecimiento, resilencia, posthumor …
La corrección lingüística como una cuestión de moral
Un artículo de Amando de Miguel sobre las corrección lingüística. De Miguel defiende la idea de que “debe haber unas normas académicas (no jurídicas) para hablar y escribir bien el idioma español”. Según De Miguel, hay una “moda de “habla y escribe como quieras” [que] es consonante con la moda en el atuendo”. Aquí es donde empieza la equiparación (¿o confusión?) entre reglas ortográficas y reglas de conducta; entre hábitos lingüísticos y conducta moral. Para el autor del artículo, esta moda del mal hablar se debe a “la moda imperante [que] imita a los de abajo, los marginados. En el habla sucede a veces lo mismo”. La conclusión del autor es que este caso en el hablar “no es el único caso de degradación de las costumbres”. Pasemos por alto, al menos hoy, el desprecio con el que describe al sector de la sociedad que según él es el responsable de esta moda, y prestemos atención al argumento de que hablar mal no es sino una degradación moral.
Resumidos sus argumentos:
Primero: confusión entre reglas de ortografía y unas supuestas reglas para “hablar bien”.
Segundo: equiparación entre costumbre lingüísticas y costumbre moral.
Terecero: los que peor hablan son los grupos más pobres de la sociedad.
Cuarto: hablar mal es una degradación moral, una corrupción de la moral y las costumbres.
Si uno lee este artículo de Deborah Cameron, podrá fácilmente situar el artículo de Amando de Miguel como un ejemplo de la ideología lingüística que se describe.
Recursos sobre historia de la lengua española
Ustedes no lo van a creer, pero hubo un tiempo en el que yo estudiaba filología y dedicaba horas a subrayar la Historia de la lengua de Lapesa. De hecho tengo un papel grandote con filigranas por los bordes firmado por nada menos que un rey que así lo atestigua.
En fin, que he encontrado dos recursos que me han hecho recordar aquellos años de yod, palatalización y diptongaciones. El primero es la publicación en internet del Diccionario histórico del español que ha hecho la RAE. Esta es la entrada de “algarabía“. El segundo es el canal de youtube de Elena Azofra, autora del blog Morflog dedicado a “cuestiones relacionadas, en general, con la forma de las palabras, los elementos que las componen y su evolución en el tiempo”. El canal en cuestión presenta recreaciones de fonética histórica del español, es decir, recreaciones de cómo sonaba el español antiguo. Un recurso valioso por lo imaginativo y la oportunidad de entender mejor los cambios del español que brinda.
Quien sabe si este canal me hubiera ayudado a datar los textos que tenía que comentar en Historia de la Lengua. Eran los noventa y no había internet. En realidad, no usábamos internet como ahora. Y menos para estudiar. Eran otros tiempos.
La ambigüedad del lenguaje
Un artículo de divulgación sobre el hecho de la gran ambigüedad del lenguaje.
Various people have said that ambiguity is a problem for communication,” says Ted Gibson, an MIT professor of cognitive science and senior author of a paper describing the research to appear in the journal Cognition. “But the fact that context disambiguates has important ramifications for the re-use of potentially ambiguous forms. Ambiguity is no longer a problem — it’s something that you can take advantage of, because you can reuse easy [words] in different contexts over and over again.”
Viene a desarrollar la idea de que el gran secreto de las lenguas naturales parece ser la ambigüedad, aquello que les da ventaja sobre los lenguajes artificiales. A diferencia de las máquinas que no pueden más que decodificar de acuerdo a rígidas estructuras formales, las lenguas naturales son usadas por seres humanos que tiene una portentosa capacidad de interpretar.
La ambigüedad es un requisito imprescindible del lenguaje ya que el mundo es demasiado complejo para que pueda existir una palabra para cada cosa. Si fuera así, el lenguaje tendría millones de elementos y haría imposible manejarlo. Cada elemento debe servir para muchas cosas. Tal y como nos dice la teoría de la relevancia, la producción e interpretación de enunciados lingüísticos son fenómenos contextualizados. La ambigüedad es necesaria para que un reducido número de lingüísticos puedan servir en los incontables contextos en los que se produce la comunicación. El hombre, como la asombrosa máquina de interpretación que es, puede reducir la ambigüedad de los elementos lingüísticos en función del contexto hasta dar con una interpretación relevante para ese acto comunicativo, en ese justo contexto. Si su trabajo es correcto, la comunicación saldrá adelante.
Personalmente me maravilla esta fascinante capacidad de enfrentarse a la complejidad del mundo sin intentar reducirla por completo. Basta con captar un cierto estado de cosas y rápidamente hacer una hipótesis. Después de todo, esa complejidad será necesaria la próxima vez.
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Trabajar la concienciación sociolingüística
[...]
Y ya voy al tema. Como tu bien dices uno de los apuntes finales se detiene a tratar de la ausencia de conciencia sociolingüística en los informantes que yo pude entrevistar y, eso, casi de forma automática implica que se puede hacer un trabajo de concienciación. Además has visto muy bien el hecho de que esa falta de conciencia sociolingüística está presente en todos los informantes independientemente de su nivel de estudios. Antes de seguir te voy a dejar una definición mínima de conciencia sociolingüística para que nos entendamos a partir de ahora. Como iba diciendo la conciencia sociolingüística tendría que ser entendida como la conciencia de qué es la variación lingüística y, creo que este segundo punto es importante, cómo funciona socialmente -sociolingüísticamente- la variación. Es cierto que algunos informantes tienen conciencia de que hay variación, pero no de qué significa eso socialmente. Me parece esencial considerar los dos aspectos. El primero sin el segundo no es una verdadera conciencia sociolingüística. Vale, vamos a usar esta definición de tertulia, por así decir, y tomarla como punto de partida.
Entonces tenemos una nula conciencia sociolingüística y aceptamos que se puede trabajar para lograr alcanzar un grado mayor de concienciación. Eso es a lo que vamos, porque lo que tú me estás pidiendo, si te he entendido bien, es una serie de actividades para lograr esa concienciación sociolingüística. Tengo que empezar por reconocer qu eme siento incapaz de lo que me pides por varias razones […] Además no conozco a los alumnos que tienes, no sé qué saben o dejan de saber respecto al asunto; no sé cómo trabajan y qué se puede esperar de ellos en ese sentido. Es cierto que conozco el contexto y, que podríamos afirmar sin equivocarnos mucho, que es el mismo contexto que yo encontré en mi pequeño estudio (¿estás de acuerdo?). Esto, sin duda, ayuda. Por todo ello, sólo te voy a dar unas ideas muy generales y te voy a sugerir alguna actividad más concreta.
Creo que se debería empezar por lo que saben. Se puede hacer con una discusión sobre puntos esenciales o, mejor, enfrentarlos a actitudes concretas de gente acerca de su variedad (o hacia alguna de la que se sientan cercanos) y ver cómo reaccionan. Después se podría pensar algo para sacar a la luz sus actitudes lingüísticas acerca de su variedad y de las demás variedades. Habrás reconocido la misma lógica que yo usé, es decir, hacerles hablar acerca de la variedad para encontrar actitudes lingüísticas concretas y, a partir de ellas, establecer sus creencias lingüísticas. Yo empezaría con mapas. La variación diatópica es la más evidente para ellos y la más fácil de visualizar. Dales un mapa de España y que señalen variedades del español. Después diles que las ordenen de alguna forma. Elegir un criterio para clasificarlas será un buen ejercicio cognitivo y a ti te dará información sobre sus creencias porque el criterio que elijan, seguro, responderá a una creencia. Después haz lo mismo con un mapa de su comunidad y con otro de su provincia o área más inmediata. ¿Tienen o no una idea de la variación? ¿Hay confusiones entre lenguas y variedades? ¿Qué criterios han usado para clasificar las variedades? Esta primera información te será ciertamente útil. Otra cosa que podrías hacer, en este momento, sería organizar una pequeña discusión sobre el valor de cada variedad. Mira estas dos opiniones que aparecen aquí, organiza la charla en torno a frases lapidarias de este tipo. Se trata de hacerlos hablar, de implicarlos. Quizá encuentres la motivación en su indignación. Puedes, también, preparar un pequeño cuestionario para que se lo hagan unos a otros. Guarda esas respuestas para el final. Todavía mejor si son ellos mismos los que preparan las preguntas del cuestionario. Pasa lo mismo que antes cuando te hablaba de elegir un criterio para ordenar las variedades, será un ejercicio cognitivo de primer nivel y muchas preguntas contendrán datos directos sobre sus creencias lingüísticas.
Una vez que tenemos cubierto el espacio de las actitudes y creencias tendríamos que desplazarnos hacia el conocimiento sociolingüístico para que enfrenten sus creencias con el conocimiento de una disciplina científica. No se trata tanto de hacerles ver que están equivocados como de hacerles comprender que hay otras formas de ver lo mismo y que quizá esa otra forma pueda darle herramientas conceptuales para conocer mucho mejor su propia variedad. El grado de “teoría” que se podría trabajar en esta segunda etapa dependería de los conocimientos previos, de lo rápido que asimilen los conceptos sociolingüísticos… En fin, habría que ver cada caso en particular. Una vez que tenemos algunos conceptos podemos reproducir la lógica de la investigación sociolingüística, empezando por salir a la calle y escuchar a la gente hablar. Tan simple y tan difícil como eso. Sácalos a la calle y que documenten su variedad: qué palabras se dicen, cuáles son las características más sobresalientes de su variedad, qué piensa la gente de su propia forma de hablar. Que pregunten a gente mayor y a jóvenes, qué graben a la gente hablando. Eso es muy importante. Disponer de documentos de audio es fundamental para poder “escuchar”. Hay que separarse desde el primer momento de la escritura porque de lo contrario se terminará hablando de ortografía y la sociolingüística que nos interesa tiene poco que decir sobre la ortografía. Hoy día es facilísimo grabar audio: no hay móvil o reproductor de mp3 que no haga grabaciones decentes para lo que queremos y, otra cosa no, pero mp3 y móviles tienen de sobra. Cuando hayan recogido suficiente material hay que ponerlo en común y analizarlo. Claro que no podrá ser un análisis muy profundo pero no se trata de escribir un paper, sino de que puedan escuchar lo que siempre tuvieron ahí delante y siempre les pasó desapercibido. Piensa que simplemente repasando todo el material, viendo lo que han hecho los demás y tratando de buscar cosas en común, saldrán a la luz un montón de detalles que nos servirán para trabajar con ellos esa conciencia sociolingüística que nos ocupa. No olvides que describir lo que escuchen en las grabaciones será imposible. Haría falta un conocimiento lingüístico que, seguramente, no tendrán. No importa, porque no nos interesa eso. Lo importante es que hagan el esfuerzo de escuchar y que eso les lleve a ser conscientes de que el discurso oral y el escrito son cosas diferentes y les dará una idea directa de la variación. Pienso que lo más valioso de esto es el proceso de hacerlo, es decir, salir a la calle y escuchar, estar atento a datos y no hablar de teorías y de creencias y actitudes lingüísticas de terceros. El discurso oral tiene un nivel de exigencia muy alto simplemente porque, o la escuela ha cambiado mucho, o nunca se habrán enfrentado a su estudio.
Mucho más fácil es documentar la variedad léxica. Mándalos a recoger aquellas palabras características de su variedad, esas palabras que dicen sólo ellos, esas palabras que sirven para nombrar cosas que tienen otros nombres cuando aparecen en una novela o en la televisión. Cuando hayan recogido palabras que correspondan a su variedad léxica, puedes hacer varias cosas. El objetivo último siempre debe ser la variación, por eso estaría bien que buscarán equivalentes en otras variedades para esas palabras. Los posts-it de diferentes colores para cada variedad es una forma sencilla y efectiva de visualizar este concepto sociolingüístico. Incluso, yendo un poco más allá, puedes diseñar diferentes situaciones comunicativas (siempre ejemplos muy concretos, bien detallados) para que elijan palabras equivalentes de la serie (¿qué color para cada situación?).
Si han hecho un buen trabajo tendrán muchos datos y muy ricos. Sería el momento ideal para que hicieran una presentación explicando las características de su variedad y qué proceso han seguido para determinar esas características. Tendrás que ayudarles con cierto metalenguaje, pero creo que se podría hacer manteniendo un nivel adecuado de complejidad. Si la presentación la hacen para otros que no sean ellos mismos, mucho mejor porque estarán más motivados. Internet es una buena manera de dar a conocer lo que han hecho.
Después se podría continuar con la comparación entre lo que ellos han encontrado sobre su variedad y otras variedades. Posteriormente se debería hacer un contraste entre su variedad y la norma que se sigue en, por ejemplo los medios de comunicación. Eso es algo evidente, algo que está ahí delante de ellos. Seguro que te sacarán el tema de la escritura y saldrá la confusión entre discurso escrito y discurso oral; entre corrección y adecuación; entre estilo, registro y situación comunicativa. Me parece que el último concepto es el que más nos puede ayudar a poner ciertas cosas en claro. A partir de ahí no vendrían mal algunas nociones sobre norma, prestigio, actitud y creencia lingüística, etc. Te vuelvo a repetir que podrías profundizar todo lo que quisieras en función del interés de los alumnos, de la necesidad de hacerles entender el funcionamiento de la variación y, claro, del tiempo del que dispongas. Enfréntalos ahora a actitudes negativas hacia su variedad: ¿son científicas? ¿Pueden desmontarlas? ¿A qué responden esas actitudes?
Podrías acabar volviendo al principio. Idealmente, si todo ha ido bien, ellos por sí solos, deberían ser capaces de identificar sus propias actitudes y creencias iniciales y revisarlas críticamente. Se trata de reconocer actitudes lingüísticas y explicarlas, tanto las suyas propias como las de otros. Si pueden hacer eso, habrías conseguido un grado más que aceptable de concienciación sociolingüística.
Por supuesto esto no son más que ideas muy generales. Para poder llevarlas a cabo haría falta trabajar mucho todavía. Ten en cuenta que más que una lista de actividades cerradas, he querido darte una “narrativa general”, por así decir, y algunos apuntes que sirven como ejemplo para poder, yo mismo, explicarme mejor. Como ya te dije, no estoy seguro de ser la persona más adecuada para esto porque conozco poco tu contexto educativo. Si lo ves bien o, al menos ves alguna posibilidad, podríamos seguir adelante. De cualquier manera, dime qué te parece y hazme cualquier pregunta que quieras [...]
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Wikicorpus
Desde INFOLING me llega información sobre wikicorpus 1.0. Se trata de un corpus construido con las entradas de la wikipedia y que incluye el español, además del catalán y el inglés. En su web se presenta así:
The Wikicorpus is a trilingual corpus (Catalan, Spanish, English) that contains large portions of the Wikipedia (based on a 2006 dump) and has been automatically enriched with linguistic information. In its present version, it contains over 750 million words.
The corpora have been annotated with lemma and part of speech information using the open source library FreeLing. Also, they have been sense annotated with the state of the art Word Sense Disambiguation algorithm UKB. As UKB assigns WordNet senses, and WordNet has been aligned across languages via the InterLingual Index, this sort of annotation opens the way to massive explorations in lexical semantics that were not possible before.
Moreover, we also provide an open source Java-based parser for Wikipedia pages developed for the construction of the corpus.
El corpus es un trabajo de Samuel Reese, Gemma Boleda, Montse Cuadros, Lluís Padró y German Rigau.
No es ningún secreto que internet es, entre otras cosas, un gran archivo de textos. Basta hacer una búsqueda en google para obtener datos del uso de cualquier elemento lingüístico. Iniciativas como wikicorpus van un paso más allá al etiquetar el corpus ofreciendo además de los datos lingüísticos una codificación con información lingüística. No sería de extrañar que este de corpus, basados en textos archivados en internet, proliferen en los próximos años.
Variación lingüística y sistemas complejos
Kretzschmar explica que la variación lingüística pone al descubierto la paradoja que siempre existió entre la sistematicidad y la variación de los fenémenos lingüísticos. Tradicionalmente se intentó solucionar la paradoja eliminando la variación del objeto de estudio (Saussure, Chomsky) o confinándola como objeto de estudio de la Sociolingüística que podía tratar la variación sin poner en cuestión el carácter sistemático de los fenómenos lingüísticos. La variación deja de ocupar un lugar marginal en el lenguaje ya sea como excepción, como subsistema dentro del sistema global de la lengua o como diferencia respecto a la norma sistémica. La primera consecuencia de esto es que la lengua ya no no es un sistema homogéneo y abstracto por encima de los usos lingüísticos concretos. Ni siquiera como un sistema general que alberga dentro de sí otros sistemas. Las regularidades que se observan en la lengua y que son la base de la comunicación no responden a la sistematicidad, sino que son patrones observados en los usos. Estos patrones nunca son aplicables a la totalidad del sistema, sólo son observables en espacios restringidos del sistema (variación). La lengua no es un conjunto de reglas sistemáticas con excepciones y usos particulares debidos a variables sociales que pueden ser eliminadas para llegar a lo esencial, a lo sistemático (axioma de categorización: los fenómenos lingüísticos son reducibles a categorías sitemáticas) sino que es un sistema complejo donde coexisten patrones lingüísticos diferentes. La lengua como sistema complejo se caracteriza por:
- Ser abierto en contraste con las estructuras estáticas.
- Incluir un gran número de componentes que interactúan entre sí en contraste con las jerarquías entre tipos.
- Ser auto organizado en contraste con los sistemas sujetos a reglas externas.
- Presentar distribuciones no lineales en contraste con las distribuciones aleatorias o estadísticas.
- Ser escalable en contraste con la homogeneidad.
Kretzschmar aporta como la prueba más concluyente de su visión de la lengua como sistema complejo la distribución no lineal de la variación de cualquier fenémeno lingüístico sea gramatical, léxico, fonético, etc. en cualquier lengua. Esto quiere decir que la variación siempre presenta este tipo de gráfica no lineal:
En el trazo vertical de la gráfica se sitúan las variaciones más habituales del fenómeno y en el trazo horizontal las variaciones menos habituales. Las variaciones situadas en el trazo vertical son percibidas por los hablantes como las normales y son las que ellos usan. Las variaciones situadas en el trazo horizontal son percibidas como usos poco comunes o como incorrecciones. Es importantísimo tener en cuenta que no existe una sola distribución para cada fenómeno sino que puede haber distribuciones no lineales diferentes para un mismo fenómeno. Por ejemplo una variante léxica puede estar en la cabeza de la línea en una zona geográfica y en la cola de la línea en otra zona diferente. De ahí la escalabilidad del sistema que se ve apoyada por las distribuiciones no lineales. Las regas gramaticales sólo describen los fenómenos que aparecen en la parte principal de la gráfica. Los fenómenos de la cola simplemente no son tenidos en cuenta. Si nos desplazamos a otro nivel del lenguaje, la regla deja de ser operativa. Por eso se dice que es escalar: sólo tiene validez en un espacio restringido del total. Por otra parte las reglas describen nuestra percepción de la realidad, no la realidad entera. Sólo conocemos las variantes más frecuentes, pero no todas. Por eso se dice que es una “artefacto perceptivo” (observational artifact) y no la realidad misma. Las reglas que se pretenden sistemáticas y validas para la totalidad de los fenómenos en realidad dependen de la escalabilidad del sistema, básicamente ya que el lenguaje es el uso por parte de los hablantes, son válidas para grupos concretos de hablantes.
Referencia:
Kretzschmar, W.A. 2010. Language Variation and Complex Systems. American Speech. 85 (3) :263-286.
Actualización 8/11/12.
Acaba de reeditarse The linguistics of Speech de Kretzschmar donde desarrolla algunas de estas ideas con un enfoque más divulgativo. La referencia completa del libro:
“Muy bien” como marcador discursivo
En un artículo todavía en prensa que aparecerá en el Journal of Pragmatics, Blas Arroyo analiza el uso de “muy bien” como marcador discursivo. Además de sus valores adverbiales, se identifican identifican estos otros usos:
Furthermore, muy bien is a highly versatile and multifunctional discourse marker. In th epreviou sections, ithas been shown to function at distinct levels of discourse: (1) textual: as an information structuring device, signalling a change or redirectionof topic ;(2) interactional: in affirmative answer turns; (3) cognitive: as a marker supporting speakers’ cognitive activity in argumentative or narrative sequences; and (4) attitudinal: revealing the affective involvement of the interlocutors in the joint construction of the verbal interaction (los subrayados son míos, D.J.).
Según Blas Arroyo estamos ante un proceso de “pragmaticalización” entendido como
the processes that involve the blurring of the propositional content of linguistic expressions, to the extent that they no longer act as purely semantic elements, but rather as discourse markers of procedural meaning in verbal interactions
El autor hace esta caracterización tomando un corpus de habla de Castellón y afirma que son usos característicos de la variedad castellonense. Creo que esos usos, al menos algunos de ellos, se podrían extrapolar a otras zonas.
Me ha interesado el artículo porque se puede seguir el proceso que lleva a una unidad gramatical a convertirse en marcador discursivo: perder su significado, sus relaciones con otras palabras, a perder su lugar en la frase, a adquirir nuevas características entonativas. Además nos obliga a pensar en la lengua oral, su especificidad y las diferencias con la lengua escrita, y con ideas acerca de la corrección y de lo que se dice y nos muestra la infinita capacidad de innovación del lenguaje, en este caso, la aparición de nuevos usos por pragmaticalización.
Es curioso que solo hace unos días en la preparación del DELE,comentábamos la necesidad de evitar decir “muy bien” cuando un candidato terminaba sus intervenciones orales para no darle la impresión al candidato que esas palabras eran una calificación de su desempeño. Para evitar este malentendido, sería necesario enseñar los usos de “muy bien” como marcador discursivo.
Referencia
Blas Arroyo, JL. From politeness to discourse marking: The process of pragmaticalization of muy bien in vernacular Spanish, Journal of Pragmatics (2010), doi:10.1016/j.pragma.2010.10.002
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Teun Van Dijk y William Labov: fragmentos de una autobiografía intelectual
Encuentro dos textos del analista del discurso Teun Van Dijk y del sociolingüista William Labov con semejanzas entre sí. Ambos son una repaso a su carrera académica y a su producción intelectual que funcionan como una especie de autobiografía intelectual. En ambos relatos se cuenta como, en un momento dado, vieron la necesidad de superar los límites académicos de su trabajo y enfocarlo en problemas reales. Así lo cuenta Van Dijk:
En 1980 mi trabajo tomó una orientación algo diferente. Parte de ello se debió a mi primera estancia prolongada en un país del “tercer mundo”, durante un curso que impartí en el Colegio de México. Allí decidí que era hora de hacer algo serio. Las gramáticas del texto, y las teorías psicológicas eran campos de estudio fascinantes, pero –con excepción de sus aplicaciones obvias, por ejemplo, en la educación–, tenían muy poco que ver con los problemas reales del mundo. La época era favorable para trabajar temas más sociales y más políticos y uno de esos temas fundamentales, especialmente en Europa, era el racismo. Así, me interesé en las maneras que el racismo se expresa, se reproduce o se legitima a través del texto y el habla (p. 11).
Y así lo cuenta Labov:
As a member of the National Academy of Sciences, I was appointed to a committee called Preventing Reading Difficulties among Young Children, where I learned a good deal about reading research, but found that none of the current methods was effective in closing the minority gap in reading achievement. The black/white differential showed little change from the time I worked with Larry Hawthorne to 2004. One question ever present in my mind was whether linguistic research could be useful where other methods had failed. In 1997, with the initial help of funding from the Office of Education legislated by Senator Arlen Specter, I began research within the schools on ways to use our knowledge of African-American youth to raise reading levels in low-income elementary schools. Some of that information had to do with dialect differences and how they affected reading (enlace).
El relato de Van Dijk, como ya anuncia desde el título, es la narración de cómo pasó del estudio formal del lenguaje a un estudio de la relación entre lenguaje, sociedad y conocimiento, esto es: de la gramática generativa al análisis crítico del discurso. Aunque no lo plantea de forma explícita, su relato puede leerse como un proceso de aprendizaje donde cada nuevo problema abría un periodo de investigación y aprendizaje que suponía un cambio al final del cual se abría otro proceso de aprendizaje determinado por la nueva situación que abría un nuevo periodo de investigación y aprendizaje.
El relato de Labov sí está planteado como un relato de los diferentes procesos de aprendizaje que inició a medida que se presentaban nuevos problemas y objetos de estudio. Labov explica que al inicio de su carrera se presentó la necesidad de tomar datos lingüísticos de la realidad para lo cual empezó a hacer cientos de entrevistas en cada una de sus investigaciones:
Most of the linguists I met were gathering data by introspection, asking themselves, “Can I say this?” and, “Can I say that?” It occurred to me that I might start a new way of doing linguistics by building the study of language on what people actually said in everyday life.
A partir de aquí, Labov construye su relato a partir de lo que aprendió escuchando las historias de sus informantes y cuenta cómo la clave de cada una de sus investigaciones siempre la encontró en algo de lo que sus informantes le dijeron. Me ha impresionado la fe de Labov en la capacidad de la gente para “contar” y cómo fue esa fe la que permitió a Labov investigar. Cuando los investigadores se quejan de que no tienen buenos informantes o de que la información que obtienen de ellos es pobre, deberían pensar en Labov porque parece decirles que todo depende de la capacidad de escuchar que tenga el investigador.

